Seudónimos
Diciembre 18, 2006 por Alfredo
Según la RAE, “Nombre utilizado por un artista en sus actividades, en vez del suyo propio.”
¿Trabajar bajo seudónimo es normal y aceptable?
Yo nunca lo he hecho, simplemente porque no he visto la utilidad de usarlo, pero a medida que escribo y cambio de registro, me doy cuenta de que quizás sea necesario en algunos casos. Me encanta escrbir cuentos para niños y relatos de corte sangriento, escribo poesía y lleno páginas con fantasías bizarras. Todo bajo el mismo nombre y, la verdad, empiezo a ver cierto batiburrillo. La idea del seudónimo no me disgusta, sobre todo sin ser necesario un “seudónimo secreto”, no escribo nada de lo que me avergüence (carezco de vergüenza), así que no sé si usar otro nombre para algún tipo de actividad literaria concreta, para no crear confusión.
Pero por otro lado, no sé si sería productivo el diversificar todo el esfuerzo en varios nombres, en varias marcas. Que ya es difícil hacerse un hueco y un nombre (y el mio no está ni en tercera regional) como para liarse más.
Aunque hacer un poco el gamberro a la hora de jugar con el lector es muy atrayente, tanto como inventar libros, referencias, autores… un poco a la manera borgiana de replicar la realidad literaria.
No sé. ¿Opiniones?
Es más, ¿hay alguien ahí? ![]()












Bueno, a mí se me ha pasado un par de veces por la cabeza. Pero como en el fondo yo escribo sobre las mismas obsesiones, ya sea en un poema o en un relato, no lo veo útil para mí. Y a la hora de hacer curriculum no creo que llame tanto la atención el qué has escrito como el dónde lo has publicado, así que por esa parte tampoco me preocupo.
Yo me lo he planteado, precisamente por el asunto ése de llegar a mezclar literatura infantil/juvenil (que es por donde tira el futuro, para qué vamos a engañarnos) con mi cifi hard y mi ocasional burrada sangrienta. En todo caso, sería en plan “seudónimo no secreto”, para no crear confusión y que el hipotético (ojalá) comprador sepa exactamente qué se está llevando (no creo que haya nada más pernicioso que hacerles sentir engañados). La má simple búsqueda en Google bastaría para “desenmascararme”, pero eso ya implica voluntariedad por parte del lector, y en principio no tengo nada en contra de que un niño lea lo que se le antoje (mientras no le aburra…).
Veremos si hay suerte con el Barco de Vapor y llego a plantearme el asunto desde un punto de vista no tan hipotético.
Y si nos ponemos en plan hipotético hasta la utopía, también he llegado a plantearme la conveniencia de firmar con mi apellido una historia de cifi en inglés. Como que podría dar una impresión poco seria. A ver si termino mi traducción para el período de recepción de Interzone de enero y lo pongo a prueba.
Tu apellido no es raro en el mundo inglés, así que por eso no lo hagas.
Lo que sí parece lejano es la necesidad del seudónimo americanizador, ¿no? ¿O con un nombre anglificado se vendería más? (hablando de literatura fantástica, en la que no es fantástica, con poner nombre de mujer, basta)
Si no es porque sea más o menos común, sino por su significado y la temática. ¿O acaso no te acercarías con ideas preconcebidas a una historia de ciencia ficción escrita por alguien que afirma apedillarse Marte? Un problema adicional es que los ingleses no son capaces de pronunciar el fonema “g”.
Remarco esta frase: >> no sé si sería productivo el diversificar todo el esfuerzo en varios nombres, en varias marcas
Como experto en marcas -que es a lo que me dedico, yo soy publicitario- desaconsejo usar varios nombres. Usa seudónimo si quieres como Man Ray, Ray Loriga, León Arsenal o Pablo Neruda, pero no gastes energías en dar a conocer nombres distintos. Esos lujos se los puede permitir Stephen King/Richard Bahcman o Ruth Rendell/no me acuerdo cuál era el seudónimo.
Si un lector tipo necesita escuchar tres veces un nombre para quedarse con él, no le beneficia que cada vez escuche uno. Y Roald Dahl escribía para niños y relatos prácticamente pornográficos con el mismo nombre.
Yo sólo he usado seudónimo una vez, curiosamente en mi primer, y único, relato de ficción publicado. Y lo hice por pura verguenza. No sabía si mi relato iba a ser aceptado o no. Y lo fue.
En mi caso reconozco que fue, como ya he dicho, verguenza de escribir algo impublicable y no “manchar” mi nombre, que por otra parte tenía poco que manchar, la verdad.
A mi me divierte el juego literario de lo seudo, la literatura de ficción es seudo..!
[...] visité monstruosfelices. [...]
A mí también me atrae la idea del seudónimo. De hecho, tengo uno, pero todavía no he encontrado el momento de utilizarlo en serio