Saber vender
Diciembre 21, 2006 por Alfredo
Que quede claro, antes de nada, que no tengo ningún complejo en clasificar mis escritos como ciencia ficción, terror, fantasía oscura o épica bizarra. Son definiciones, más o menos acertadas, como si hablas de comedia madrileña o de la generación x. El problema viene con su mal uso. A ver si me explico.
Todas esas definiciones vienen cargadas de referencias, ideas que, enviadas al grupo de gente que las comparte, encuadran el relato, cuento o novela en un sitio determinado. Cuando esos referentes no se comparten, o son mal interpretados, aparece uno de los problemas, que no el único, a la hora de eliminar los estigmas que sufre la literatura fantástica.
El otro día hablábamos del Slipstream (o metaficción, o transrealismo, o como sea), que suele ser un tipo de literatura fantástica cuyos referentes son ambigüos y poco encuadrables. Slipstream es un termino muy yanki, y casi parece más una calificación para determinar su nivel de ventas que otra cosa. De todas formas sigue siendo literatura fantástica, en tanto en cuanto trate temas irreales, apele a la maravilla, haga ficción especulativa… Aunque en el Qué leer no sepan muy bien dónde ponerlo.
En el mundo literario anglosajón, y posiblemente en el francófono, también existe esa concepción de que la literatura fantástica es de segunda, pero no de cuarta regional, que es lo que pasa por estos lares. Así tienen, a parte de un mercado más grande, más facilidad para acceder a esa categoría slipstream, o de que la ucronía llegue a mainstream en algunos casos.
Al final, no nos engañemos, el que manda es el lector. Y el lector medio español asocia lectura a actividad cultural seria, de ahí su reticencia a una literatura, la fantástica, que cree, en su totalidad, pueril y falta de ideas. ¿Desconocimiento? Si ¿Falta de iniciativa por nuestra parte -escritores y editores- para salir del corralito? Es posible.
Cierto es que las grandes editoriales venden libros de mayor o menor calado fantástico y los venden bien. Siempre y cuando no están cargados de muchos referentes en cf, fantasía épica, terror gore… Para eso siempre es útil una buena solapa explicativa de lo cool, metareferencial (el imaginativo paralelismo social es una de mis frases-solapa favoritas), en definitiva, no-fantástico, no-pueril y no-cf (que nadie mente la bicha)
El homenaje pulp está bien visto, no sé si por ser una cosa muy pop-camp-kitsch. Los autores ya conocidos en el mainstream que deciden escribir una novela fantástica tienen una especie de bula papal para hacerlo, aunque algunos crean descubrir la coca-cola con sus ideas.
También es cierto que sin tener esas referencias se carece del sentimiento barroco que sucede en mucha cf y fantasía actual, la del “tengo que hacer algo que no se haya hecho antes y mucho más mejor ande vamos a parar” que a veces resulta en vueltas de tuerca poco comprensibles.
En la última Hispacón (DH2006) Víctor Conde comentó en una de las mesas redondas, que muchas editoriales sólo valoraban la publicación de un libro si el argumento de dicha novela podía resumirse en una frase atractiva. Por un lado da miedo pensar en eso, pero por otro, si la editorial contempla esos parámetros, es mejor que aquellos que quieran trabajar con editoriales grandes lo tengan en cuenta, hay que venderse, que los relatos resulten atractivos y, aparte de esa”frase concepto”, explicar referencias y teoría literaria. Si quieren caldo, dos tazas, vamos.
Con las editoriales de fantástico resulta es más sencillo acceder a una primera fase: autores y editores manejamos los mismos referentes, lo cual no quita ni un ápice de dificultad a conseguir una obra de calidad y que decidan publicarla. Las dos cosas no siempre van juntas, de todas formas.
Me dejo muchas cosas por decir, me temo. Pero para eso están los comentarios.












Siempre he pensado que buena parte de culpa de la “brecha” entre fantástico y mainstream es culpa de los propios defensores del primero. Muchas veces me quedo a cuadros ante opiniones que defienden a capa y espada (o a blasterazos) la presunta calidad de auténtica basura (a nivel literario). Eso por no hablar de la permisividad ante errores ortográficos y de maquetación en los libros de género. Así pues, marcaría otro nivel de “venta” en el que fallamos… ¿Sabemos vender el fantástico en general al gran público? ¿O acaso ofrecemos la imagen de una panda de ilusos que son capaces de ensalzar lo nuestro aunque sea infumable sólo porque sea nuestro? Una obra individual partirá pues con el handicap de tener que superar primero esa mala publicidad que arrastra por asociación.
Y lo dejo aquí, que no me veo capaz de expresar de forma inteligible el resto de ideas que me rondan.
Eso es pecar de ombliguismo, hay mala literatura, mal editada, realizada y vendida, e igualmente defendida por sus seguidores, sin importar temática, género o tendencia.
De todas formas, tienes razón en que pasa, y se junta con el resto de prejuicios habituales. Pero vamos, yo no lo veo determinante.
El desprestigio tendrá un origen, ¿no? Lo siento, pero cuando uno de los máximos valores a la hora de juzgar los méritos de una obra es “el sentido de la maravilla”, no podemos esperar un reconocimiento por parte del mainstream. Vamos, que se confunde “es bueno” con “es entretenido”, y se pierde por completo la credibilidad (y la generalización de esta actitud hace que incluso se confundan ambas valoraciones a nivel de autocrítica).
Es que el error está en que un libro no posee sentido de la maravilla .La cualidad a destacar es que pueda despertar en el lector (cualquier lector) dicho sentido de la maravilla. Ésa es una cualidad a destacar.
Y lo del origen del desprestigio, no creo que venga de lo que dices, las raíces son más profundas y diversas. Otra cosa es que ahora sea un lastre, que lo es.
Es un tema complejo y supongo que hay muchas razones para el descrédito de la cf, pero me gustaría señalar que la cf es vista como literatura para niños -escapista, pueril, sin verdadera altura- o para frikis -esos tipos raros que se disfrazan-. Segmentos en los que la gente no está muy dispuesta a entrar. Igual que yo ya no leo Fray Perico y su borrico, ellos no leen algo que les huele a infantil. Y en realidad, aparte de acabar con las portadas con ilustraciones que remiten a la novela juvenil, creo que hay poco que se pueda hacer: el mismo concepto de la ciencia ficción, como el de la novela de aventuras, entronca con una aspiración muy infantil, la de soñar con mundos futuros.
La novela negra, que es el ejemplo clásico que ponemos de género que ha alcanzado cierto prestigio, apostó en su momento por servir como cauce para la crítica social (se ha hecho adulta), cosa que no ha hecho la cf o sólo en casos muy puntuales.
También os digo una cosa: hay menos desprestigio del que pensamos respecto a la cf. Yo no escribo mucha -casi nada-, pero este año he ganado cuatro o cinco concursos, y de ellos dos con relatos de cf y otro con un relato fantástico.
Creo que peor lo tiene la novela romántica.
Creo que a la novela romántica le da lo mismo.
Igual no, lo mismo hay un joven autor que escribe novelas románticas con chicha (no quiero decir porno) y que el desprecio generalizado le putea. O que no consigue publicar porque sólo se publican libros ingleses.
pus que abra un blog y se queje
O que Almodóvar le haga una peli
Pues yo tampoco veo que esté tan, tan mal considerado el fantástico, la verdad. Lo que sí que está mal visto, en los círculos literarios, es una literatura escrita con plantilla, como le ocurre a mucha de la de género. La gracia de la reivindicación del pulp que mencionas, va en esa dirección: gusta el juego, trastocar y reinventar los grandes tópicos. Esa es la clave del éxito de Sánchez-Piñol, por ejemplo, EMHO.
Hombre, tampoco es que te señalen con el dedo rollo bodysnatcher, pero sí que tienes que atravesar un prejuicio adicional.
Bueno, a mí la verdad es que nadie me ha llamado nunca friki ni dios por escribir lo que escribo.
joé, por la cuenta que les trae
No, si me lo llaman por otras cosas
Pero creo que la cosa es que cuanto más publicas en sitios que ellos conocen, o más premios tienes, más te respetan. La carrera de escritor es mucho una cuestión de curriculum. Eso es lo que vende a un autor. Hay gente que dirá “un autor de ciencia ficción (por ejemplo) no está bien considerado”, pero la verdad, si sólo consigues que te vean como un ecritor de ciencia ficción (aunque sólo escribs ciencia ficción), a lo mejor hay algo que no estás haciendo bien, no sé si me explico…
No, si yo no tengo problemas a la hora de publicar o defender lo que escribo (muahahahhaahha). Igual estoy proyectando una imagen que no es la mía particular. Hablo en general, con todos los problemas e inconvenientes que lleva la generalización.
Y si es por publicar en sitios que “son referentes” para ellos (sean quienes sean) pues lo que decía. Compartir es la base de la comunicación. Y dormir el punto principal para sobrevivir.
Me voy a dormir